El problema de los procesos “imitadores” del SPI-EWE

El problema de los procesos “imitadores” del SPI-EWE, que semejan varios síntomas de la enfermedad y pueden confundir el diagnóstico, fue planteado hace ya años.

Y es que no es oro todo lo que reluce: del profundo desconocimiento de la enfermedad y de dudar muchos de su existencia, se ha pasado a que, al menos de “nombre”, se ha oído hablar del problema. Y cualquiera que tenga molestias en piernas y duerma regular-mal, puede ser etiquetado de SPI-EWE. PUES NO. Empiezan a verse con frecuencia en consulta personas que incluso vienen con tratamiento farmacológico para el SPI-EWE y, estudiados detenidamente, o no lo padecen o hay problemas añadidos, y por ello no han mejorado o solo parcialmente. El resultado son atrasos en el manejo correcto de la situación, a veces de años.

Los grandes posibles imitadores del SPI-EWE en adultos

Nos referimos a las cuatro situaciones más típicas por las que se consulta-comenta por “posible SPI-EWE” sin serlo, o no sólo. Hay que señalar que estos imitadores son muy frecuentes, y que el SPI-EWE es muy frecuente, conclusión: se pueden tener las dos cosas a la vez, puede ser un problema mixto, lo cual complica bastante la situación. Vamos con ellos:

1. Radiculopatías lumbosacras y problemas "afines"

Protusiones y hernias de disco vertebral, desgastes, artrosis de la zona…, que provocan pinzamientos-irritación de las raíces nerviosas  que salen  de la columna vertebral hacia las piernas y pies, en los que muchas veces se notan las molestias ,  por “irradiación”, a veces sin molestia en la zona de la espalda baja .

radiculopatias lumbosacras
protusiones y hernias de disco vetebral

Pueden afectar a una sola raíz o a varias.  Pueden provocar sensaciones sensitivas desagradables, acompañadas o no de dolor “franco”. Las molestias suelen ser con frecuencia solo o predominantes en una pierna, pueden empezar también con el reposo  y pueden  empeorar por la tarde avanzada-noche y mejorar con el movimiento, como en el SPI-EWE. Pero tienen una distribución “radicular”, siguen un patrón según el nivel afectado, la necesidad de moverse no es tan imperiosa y puede haber síntomas de adormecimiento-pérdida de sensibilidad y pérdidas de fuerza mayores o menores (no en SPI-EWE).

 

estenosis de canal medular

 

 

Una variante a considerar es la estenosis de canal medular, que se presenta en general en mayores de 65 años y que afecta a varias o todas las raíces lumbares y sacras, con posible compresión medular). Puede empezar muy lentamente, durante años poco a poco, con síntomas solo sensitivos, y semejar un SPI-EWE en esta fase. Con los años de evolución, aparecen fallos motores y falta de estabilidad en piernas, y ya es menos esperable la confusión en esa fase salvo que haya un problema mixto, ambas cosas.

2. Polineuropatías periféricas

Una polineuropatía es un trastorno difuso de los nervios periféricos que no está limitado a la distribución de un único nervio o una única extremidad y por lo general es relativamente bilateral y simétrico .  Sus causas pueden ser variadas: metabólicas, autoinmunes, tóxicas, genéticas… Cuando comprometen a los nervios predominantemente sensitivos y de mayor afectación a las piernas, o solo nos fijamos en ello, pueden semejar un SPI-EWE.  Es frecuente   la afirmación de que  algunas  enfermedades  que las provocan predisponen al SPI.EWE (por ejemplo ,  la diabetes), pero no hay evidencias claras.  En la mayoría de los casos  puede ser un problema de diferenciación fina de síntomas (aquí también, al ser ambos problemas  frecuentes, se puede dar coexistencia).

Suelen aparecer sensaciones desagradables en las piernas (con frecuencia en brazos) tipo adormecimiento o falta de sensibilidad (no en SPI-EWE) y con frecuencia ardor y quemazón ( no muy frecuente en SPI-EWE), empiezan o empeoran con el reposo,  cierto alivio con el movimiento pero no tan claro o mantenido como en el SPI-EWE,. Las molestias sensitivas aparecen durante todo el día, menos frecuente de aparición nocturna. Existe con frecuencia alodinia (hipersensibilidad a estímulos sensitivos no dolorosos, como el roce de la ropa de la cama), que no aparece en SPI-EWE (les agobia a veces la ropa encima d e piernas, pero no molesta el roce).

1. Calambres musculares nocturnos en piernas

calambres musculares nocturnos

Contracciones dolorosas y mantenidas en músculos gemelo y soleo de piernas por la noche, despiertan al afectado y se alivian con el estiramiento del pie y andando.

Son en apariencia de fácil diferenciación con el SPI-EWE, pero es frecuente que se piense (que puede ser un síntoma d la enfermedad. Por otra parte, en el SPI-EWE a veces hay una sensación subjetiva de “dolorimiento” difuso de las extremidades y necesidad de estirarlas; en los calambres el dolor es agudo, breve en duración y localizado. Los calambres dolorosos nocturnos son muy frecuentes en la población general y pueden coexistir con el SPI-EWE, pero son dos procesos diferentes.

2. Disconfort posicional

Sensaciones desagradables en las piernas que se provocan tras el reposo sentado o tumbado en la misma posición durante largo rato, que urge a moverse. El disconfort posicional no tiene patrón de predominio nocturno como el SPI-EWE, aunque pueda parecerlo a veces si la posición continuada que lo provoca es adoptada por el sujeto en horarios preferentemente nocturnos

Las sensaciones se alivian-desaparecen con un cambio simple de posición en general, lo cual no ocurre en el SPI-EWE, que precisa de un movimiento más continuado y en el que las molestias vuelven al cesar el movimiento en periodos de síntomas.

Otros imitadores menos frecuentes o menos claros

1. Acatisia por hipotensión arterial

Necesidad imperiosa de movimiento en reposo que en ocasiones se puede localizar en piernas y aliviarse con el movimiento voluntario de las mismas, pero se produce solo en posición de sentado. Aparece en hipotensión ortostática en predispuestos, al ponerse de pie con cierta brusquedad. Se alivia al tumbarse, no altera el sueño y no tiene componente nocturno predominante.

2. Acatasia inducida por fármacos neurolépticos

Necesidad imperiosa de movimiento en general en todo el cuerpo, que empieza o empeora con el reposo o la inactividad. En general sin ninguna sensación sensitiva desagradable acompañante y no suele aliviarse con el movimiento.

3. Insuficiencia venosa en las piernas

Desazón con necesidad imperiosa de movimiento en piernas que se alivia con el reposo, mejor con las piernas en reposo alto, y con masajes, aparece y/o empeora tras estar mucho tiempo de pie y, nunca en SPI-EWE, con la marcha en general. Suele haber presencia de varices, dermatitis, edemas.

4. Dolor artrítico en miembros inferiores

Disconfort, con frecuencia doloroso, que se suele centrar en articulaciones (raro en SPI-EWE), con posible necesidad imperiosa de movimiento, que aparece en artritis reumatoide, espondilitis anquilopoyética, lupus eritematoso y otras enfermedades del colágeno. Es frecuente que se afirme que en estos procesos existe una mayor frecuencia de aparición de SPI-EWE. Pues no está tan claro, al menos en algunos de ellos no hay suficientes evidencias, depende de los criterios de diferenciación fina que se utilicen. Además, en estas enfermedades es frecuente que existan neuropatías-polineuropatías y afectaciones radiculopatías, lo que complica más el diagnóstico diferencial.

Las molestias artríticas puras no siguen en general un patrón de predominio nocturno, el movimiento no alivia los síntomas tan rápidamente como en el SPI y, a veces, puede empeorar los síntomas.

5. Movimientos inconscientes en pie o pierna pronunciados y/o frecuentes en vigilia.

Entre ellos, están el golpeteo habitual del pie en el suelo sentado, balanceo repetitivo de pierna, movimientos generales por nerviosismo -ansiedad… Se dan en sujetos en reposo, sobre todo, cuando están aburridos o nerviosos. No suelen notar sensaciones desagradables acompañantes, es inconsciente en general y si se les alerta sobre ello y dejan de hacerlo no suelen tener necesidad imperiosa de reanudarlo. No suele haber alteración del sueño.

6. Síndrome de piernas dolorosas y dedos móviles

  1. Sensaciones dolorosas, a veces quemantes, en uno o ambos pies/extremidades inferiores, asociadas a movimientos involuntarios repetitivos e irregulares de dedos de pies. Se ha asociado a lesiones radiculares de nervios periféricos o a mínimas lesiones traumáticas. Los síntomas no mejoran con el movimiento, no empeoran con el reposo, y los movimientos involuntarios desaparecen al conciliar el sueño.

En la próxima entrada del blog, hablaremos del tratamiento del SPI-EWE.

OSCAR LARROSA GONZALO

Neurofisiólogo Clínico. Experto acreditado en Medicina del Sueño

Coordinador de la Unidad de Medicina del   Sueño- Unidad de Neurociencias de MIPSALUD (Madrid)

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